¿Está el juego trancado?




El día 30 de abril se dio un movimiento militar en Caracas el cual pretendió lograr que las Fuerzas Armadas se pusieran del lado democrático, no obstante, la jugada fracasó debido a que la persona clave en la dirigencia del alto mando militar, el ministro de defensa Padrino López, decidió seguir siendo fiel a Cuba. Su intención oculta, era dirigir él mismo la transición, con los políticos tradicionales en prisión, quedando él mismo como un nuevo Wolfgang Larrazábal, mientras llamaba a elecciones con un CNE (la Oficina Electoral) corrupto para colocar otro títere en el futuro.

Las intenciones del ministro fueron vistas por los Estados Unidos, quienes avisaron de ello a Guaidó y Leopoldo López, los cuales decidieron adelantarse un día, antes que Padrino pudiese realizar su jugada magistral. Por lo tanto, los rusos quienes estaban al tanto de todos los movimientos, decidieron ordenarle al ministro que no montase a Maduro en el avión rumbo a La Habana, sino dejarlo en la base militar ubicada en Caracas (Fuerte Tiuna).

¿Qué lectura tiene esto?

Básicamente que los planes de los americanos se asemejaban a los de los rusos, solo que estos últimos querían dominar la transición y así seguir retando al gigante del norte. Como cosa lógica, la media se dedicó a achacarle el fracaso de esta posible insurrección a Guaidó y a la liberación de Leopoldo López, lo cual no tiene ni pies ni cabeza. Como se pudo ver, no se combatió y la posibilidad estaba dada, ya que tanto el SEBIN (Servicio de Inteligencia) como la policía de Miranda estuvieron de parte de la libertad, por lo que se pudo haber tomado Caracas. Esta jugada hubiese podido traer movimientos similares en el interior del país que hubiesen presionados a los mandos medios a que se la jugasen. Pero no fue así, simplemente porque los militares no obedecen órdenes de civiles y en un país militarizado como Venezuela, tanto el jefe del SEBIN como el de la policía eran ambos militares. El único fallo radicó en que hace tiempo Guaidó tuvo que haber nombrado un ministro de defensa, un hombre que sin tener ejército, conociera la realidad interna de las FF.AA., y que organizase revueltas a lo interno del componente. Ya para las 14:00 horas la situación estuvo controlada por el régimen, el cual dejó correr la jugada a ver quien más se rebelaba y así limpiar un poco las propias filas de aspirantes a la libertad. 

¿Qué pasará entonces?

Ahora la certeza está en que el control de la situación lo tiene Cuba por un lado, ya que dirige el aparato de inteligencia militar con el que vigila no solo a los militares sino a sus familiares y por otro lado, el ejército quien tiene el monopolio del poder, dado a la gran militarización a que ha sido sometida Venezuela. Cuba ha entrado otra vez en un nuevo período especial, donde la isla está pasando por otro mal momento económico, siendo alta la alerta de los servicios de represión, ya que se quiere evitar movimientos populares en contra de la tiranía. Esto hizo que la isla a través de su canciller hiciera un llamado al Grupo de Lima para que los incluyesen en la negociación. Raúl Castro quiere evitar que caiga su agente Nicolás Maduro, pero en el caso más negativo, una negociación haría que saliesen del país con la cabeza arriba o que siguiesen en Venezuela dirigiendo una posible transición controlada. A eso juega Cuba.

Rusia juega a irritar a los Estados Unidos trancando el juego en el Caribe para lograr beneficios en Siria. El país eslavo está regido por una clase política que quiere transformar su nación en algo similar a lo que fue la URSS pero sin el socialismo como tipo de régimen, no obstante, que su economía es débil (tan sólo el estado de Texas produce más riqueza que toda Rusia) y el rublo anda muy devaluado por lo que la apuesta de Vladimir Putin está en invertir las ganancias para posicionarse como un árbitro mundial de la geopolítica, al lado de los Estados Unidos y China. Y el escenario sirio es esencial ya que de lograr controlarlo podrían imponer el orden en la zona,  además poner en jaque a Israel, lo cual es una aspiración del alto mando ruso por su tradicional antisemitismo. Controlando el Medio Oriente, también se controla la Península Arábiga.

Los Estados Unidos están interesados en controlar la situación política de Venezuela por varias razones, una de ellas, es sacar del juego a Irán del Caribe, así como a Hezbolah, la otra es para enviar un mensaje directo a Andrés Manuel López Obrador para que no se radicalice (como él aspira hacer) siguiendo los pasos de Hugo Chávez. La última razón y la más poderosa está en que los americanos quieren que se dolarice la economía venezolana ya que esto dará más fuerza al intercambio comercial y en cierta medida palearía la decisión de Arabia Saudita de usar monedas alternas al dólar en la venta del crudo.

¿Qué se debería hacer?

Los americanos deberían apostar por negociar con los mandos medios de las Fuerzas Armadas  ofreciendo dinero y beneficios a quienes logren restablecer el estado de derecho en Venezuela. Por otro lado, la presión militar americana debería ser más directa sin significar esto invadir el país, pero si por ejemplo, de violar el espacio aéreo y marítimo o quizá mandar un misil cuando los altos mandos chavistas estén reunidos. Por parte de Guaidó, veo que su agenda está ya un poco quemada, su última carta era la del 1 de Mayo, la cual no funcionó y ahora se haya acorralado y sin ideas. Esto no le quita liderazgo.

Creo que es hora de organizar una gran rebelión popular la cual consistiría en llamar a la gente a hacer vigilias nocturnas frente a los cuarteles militares de cada estado y en un día determinado tomarlos por la fuerza, obligando a los militares a que se pongan de lado de la libertad. Si esto funciona, Caracas quedaría aislada, pero a horas o días de ser tomada por las demás guarniciones ubicadas en el interior, lo que precipitaría la fuga de los jerarcas chavistas y de los cubanos castristas.

Finalmente, la Oficina de Información creada por Guaidó no debería ser sólo una página de Twitter que postea información verídica sino debería ser el germen del futuro servicio de inteligencia venezolano. El Tribunal Supremo de Venezuela en el exilio, debería empezar por firmar sus documentos en Caracas y la Asamblea Nacional debería emitir más leyes que lleven a mostrar la inconstitucionalidad del régimen y así dar más ánimos a la población, ya que se muestra que se está haciendo cosas. Así se asume la iniciativa y no se deja ésta al régimen. Esperamos la salvación venga sin mucho más sacrificio y sin guerra.

Oseas 1:7 “Pero no los salvaré por medio de la guerra, sino que lo haré sin arco ni espada, sin caballos ni jinetes”.

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